(De EmiLE DESPAX)
Llueve. Sueño. En la plaza desierta, entre los árboles,
Mi mente finge ver
Un busto en piedra blanca y en zócalo de mármol;
Mi hermano pensativo pasa y murmura: «Es él».
Hermano mío: amaste las islas y los puertos,
El cielo, el mar, el sol;
Yo, los libros, los versos y los tranquilos días…
Pero ambos conocimos el llanto y el dolor.
Ismael Enrique Arciniegas