(DE MRS HELEN HUNTINGTON)
«¿Vendrá ? ¿Vendrá ?… Tal vez muy pronto vuelva»
Decían, despertándose, las flores,
Cuando empezaban a dorar la selva
De la aurora los trémulos fulgores.
«¿ Volverá ?»… De repente el sol radiante
Alumbró el campo y las marinas olas;
Y las flores, al beso palpitante
Del vivo sol, abrieron las corolas.
Después, cuando en el mar desparecieron
Los resplandores últimos, el broche
Plegaron en la fronda, y se durmieron,
Para soñar con él toda la noche.
Ismael Enrique Arciniegas