(DE TRISTAN DEREME)
¡Oh, tú que de mí hiciste
Siempre lo que quisiste!
Algún día, sin duda, frente a frente estaremos
En alguna visita. Saludo cambiaremos e
Cual de extrañas personas, con mucha cortesía;
Después dirás: «¡Qué día
Tan bello!» Y yo, muy fino, responderé al instante:
«Y muy frescas las noches». ¡Qué frase interesante!
El pasado sus alas batirá en los risueños
Campos donde flotaron todos nuestros ensueños…
Después ambos, tranquilos, ante la concurrencia,
Tomaremos un aire de grande indiferencia.
Ismael Enrique Arciniegas