(DE TRISTAN DERÈME)
Ambos callados. Balancea el viento
Los conocidos sauces junto al rio.
Y al verte melancólica, leo en tu pensamiento
Que esta noche es la última de nuestro amor, bien mío.
¡Adiós! Las hojas, caen. Clara luna,
Decoración trivial… La noche avanza.
Aves que van pasando. Y hondo silencio. Y una
Estrella como punto final en lontananza.
Y tú de sonreír haces alarde,
Y percibe mi espíritu angustiado
Como olor de hojas secas, que al caer de la tarde
Sube desde sombrío jardín abandonado.
Ismael Enrique Arciniegas