Titulo EL CORREDOR
Poesia

 

                                                       Ante una estatua de Mirón
Como Thymos siguiéndolo, Delfos lo vió anhelante,
cuando el estadio hollaba por
III turba aclamado,
tal Ladas, sobre el zócalo, corre aún con pie alado,
más raudo que en las cimas el viento vuela, errante .
Tendidos ambos brazos y el torso hacia adelante
sudor de bronce en perlas luce en su sien cuajado;
diríase que afuera del molde hubo saltado,
cuando vida el artista le infundió palpitante.
y tiembla, y la esperanza con frenesí lo enciende.
Parece que a sus labios el aire les faltara,
y el gran esfuerzo que hace sus músculos distiende.
Desatado y frenético impulso lo enajena;
y como si, corriendo, su pedestal salvara,
a la meta y la palma va huyendo por la arena.
 
 
 
       
Fecha 2010-10-02
 
 
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