Titulo DESPUES DE CANNAS
Poesia

Un Cónsul muerto; el otro fugitivo. El deshielo

Hincha el río, y cadáveres arrastra la corriente.

Sobre el Capitolino baja rayo furente;

El bronce suda, y rojo relampaguea el cielo.

En vano el Gran Pontífice, dos veces en su duelo

Consultó a la Sibila con súplica ferviente,

Y con largos sollozos la atribulada gente

Consterna a Roma, llena de horror y desconsuelo.

 

Hacia los altos muros la multitud corría,

Plebe, esclavos, mujeres, niños, cuanto surgía

De Suburra y la ergástula, con lloroso semblante,

 

Temiendo que surgiera sobre el monte desierto,

Donde el sol era un ojo de sangre, el jefe tuerto

Erguido sobre el lomo del Gétulo elefante.

 

       
Fecha 2009-09-29
 
 
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